Marketing

¿La emoción conecta? La respuesta es un rotundo: sí. Nuestros sentimientos son ese combustible que nos permite continuar y respirar cada día. La comunicación se desarrolla con una gran carga de emociones y el vínculo afectivo está presente en este proceso, por eso en el marketing también se le ubica.

 

Basta con ver los contenidos que se hacen virales o los que generan mayor interacción. En ese proceso se involucran muchas emociones que pueden ser utilizadas de forma positiva al vincularlas con los objetivos planteados.

 

Para ello, se requiere conocer a nuestras buyer personas para saber que fibra afectiva podemos mover con el mensaje que se producirá. Soy de esas comunicadoras que cree que la comunicación no inicia en mí, sino en el éxito que logra mi mensaje al influir en el receptor o audiencia. Es decir, podemos producir muchos mensajes, ser excelentes emisores, pero sin receptores no hay comunicación.

 

¿Qué es el marketing emocional?

Para Mejía (20019) en su artículo Marketing emocional en redes sociales: Cómo conquistar el corazón de tus clientes, el considera que este tipo de marketing permite a las marcas o empresas crear y desarrollar un vínculo afectivo con los clientes, de tal forman que las sientan como algo propio y tengan deseos de aportar a su crecimiento y mantenimiento en el mercado.  Por eso este mismo autor afirma que es un proceso de pasar de la mente de sus clientes a sus corazones, bajo los siguientes pasos:

  • Que te vean.
  • Que te valoren.
  • Que te compren.
  • Que te recuerden.
  • Que te recomienden.
  • Que te quieran.

 

Marc Gobe (2005) con el propósito de desarrollar una estrategia de branding emocional desarrollo los siguientes mandamientos para lograr una campaña que logre los objetivos deseados:

 

  • Pasar del concepto de consumidores al de ser humano. Los consumidores compran, los seres humanos sienten, viven, pasan por experiencias. El branding emocional crea una relación de respeto mutuo. De esta forma se genera confianza en los consumidores, los que a su vez compran porque se sienten identificados y atraídos con la marca.
  • Pasar del producto a la experiencia. Dejar de querer cubrir necesidades con nuestros productos y empezar a cumplir deseos por medio de experiencias.
  • Pasar de la honestidad a la confianza. La honestidad se espera, la confianza hay que construirla, esto requiere un genuino esfuerzo del equipo de marketing por buscar maneras de crear y mantener una relación basada en la confianza.
  • De la calidad a la preferencia. Esto no significa dejar de ofrecer calidad, significa agregar el plus emocional que haga a nuestro público conectarse e identificarse con nosotros y gracias a esto, elegirnos por encima de los muchos productos que existen en el mercado.
  • De la notoriedad a la aspiración. No basta con sólo ser conocido, es necesario que inspiremos a nuestros usuarios, que nos ganemos su corazón.
  • De la identidad a la personalidad. La identidad habla de quién eres como marca, la personalidad muestra el carácter y carisma de la misma, el cual determinará una respuesta emocional positiva hacia nosotros.
  • De la función al sentimiento. La función habla de las cualidades superficiales y muchas veces prácticas de la marca, mientras que el diseño o el storytelling conectan de manera más emocional con el usuario.
  • De la ubicuidad a la presencia. La ubicuidad es la capacidad de estar presente en todas partes al mismo tiempo, la reacción de alegría, conciencia, comodidad, que obtenemos de los usuarios al vernos es lo que nos abrirá camino en su corazón.
  • De la comunicación al diálogo. La comunicación radica en decir lo que ofrecemos, el diálogo invita a los usuarios a compartir con nosotros, a vivir una experiencia con juntos.
  • Del servicio a la relación. El servicio vende, el branding emocional construye relaciones especiales, conecta profundamente a la marca con el usuario, crea vínculos, y esto es muchísimo más valioso y duradero.

 

La emoción de la imagen siempre juega un papel importante en el papel de generar un enlace emocional, donde siempre se recomienda definir a tu público objetivo; definir la emoción que quieres desencadenar; pensar como tu audiencia y utilizar las experiencias para proyectar sensaciones en ellas.

 

Milagros Rodríguez, Comunicadora Social, Locutora, Especialista en educación para el uso creativo de la TV, Doctora en Humanidades. Apasionada por la docencia y por aprender cada día más del mundo de la comunicación, marketing y el crecimiento personal.

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